El post-procesamiento en fotografía médica tiene reglas muy diferentes al retoque fotográfico convencional. En un contexto clínico, la verdad de la imagen es sagrada — cualquier alteración que modifique la apariencia real de un tejido, una lesión o un procedimiento compromete la integridad de la documentación.
Lo que SÍ se puede hacer
- Corrección de balance de blancos para reproducir colores reales.
- Ajuste de exposición para visibilidad óptima del campo clínico.
- Recorte para enfocarse en el área de interés médico.
- Anonimización (desenfoque de rasgos identificativos).
Lo que NO se debe hacer
- Alterar colores de tejidos o fluidos.
- Eliminar elementos presentes en la escena real.
- Añadir elementos que no estaban.
- Aplicar filtros que modifiquen la percepción clínica.
La integridad documental es lo que da valor a la fotografía médica profesional.
— Servicio relacionado Fotografía Médica y Clínica → Clínicas, hospitales, farmacéuticas con confidencialidad NDA






